Los Ferrocarriles Transcontinentales
Lunes, 6 Octubre 
La construcción conllevó un gran crecimiento de la economía canadiense, pues permitió el acceso a las despobladas praderas. Dicho crecimiento también incitó la construcción de dos nuevos ferrocarriles transcontinentales: el Canadian Northern, que cubría la parte norte de las praderas, y el Grand Trunk. El gobierno auspició una alianza entre ambas líneas, que no se logró, ocasionando que dicha expansión fuera financiada por el propio gobierno. De hecho, fue el gobierno federal quien logró la construcción del National Transcontinental, una línea que iba de la ciudad de Quebec a Winnipeg, atravesando los vastos y desolados territorios del escudo canadiense en Ontario, al norte de los grandes lagos.
Todo se vino abajo tras la crisis que siguió a la Primera Guerra Mundial. El control del Canadian Northern, del Grand Trunk y del National Transcontinental fue asumido por el gobierno, junto con la deuda de más de dos mil millones de dólares. Las tres líneas de ferrocarril, junto con la Intercolonial, fueron fusionadas para crear la Canadian National, en 1923.
No obstante, los años de posguerra fueron de crecimiento modesto, y la era de gran expansión de los ferrocarriles, en Canadá, había terminado. Posteriormente, el automóvil y el servicio aéreo desplazaron al ferrocarril a segundo plano en cuanto al transporte de pasajeros.
Hasta 1978 el gobierno creó la compañía VIA Rail, la cual se hizo cargo del transporte de pasajeros en todo el país. Ésta, junto con CN (privatizada en 1995), ofrecen el servicio transcontinental.
