El Resultado de una Apuesta
Lunes, 15 Septiembre 
En febrero de 1804, el primer tren a vapor de la historia hizo su primer viaje. Hasta entonces, los animales habían sido los más importantes medios de viaje y transporte. Ahora era posible transportar cargas más grandes, más rápidamente y a través de mayores distancias.
A fin de cuentas, Richard Trevithick inventó la locomotora de vapor como resultado
de una apuesta. Él quería que su locomotora reemplazara a los caballos que arrastraban pesadamente a los carros, desde una fundición hasta un canal cercano.
Las condiciones previas a la innovación del ingeniero inglés, eran dos inventos que
ya habían sido realizados: los rieles, utilizados en minería, y un motor de vapor
relativamente potente. Entonces Trevithick combinó ambos. Colocó el motor a vapor
sobre las vías, y utilizó su potencia para mover las ruedas. ¡La primera locomotora había nacido!
